La Oficina de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS) descubrió la desaparición de las obras durante una revisión de los registros de obras de arte de la ONU realizada con motivo de la renovación del complejo de edificios del organismo en Manhattan.
La auditoría señala que se desconoce el paradero de más de una docena de obras de arte y otros regalos entregados a la organización a lo largo de los años por países miembros, filántropos y otros organismos.
Afirma que el catálogo que mantienen los administradores de la colección de las Naciones Unidas es "débil, lo que ha llevado a la pérdida de algunas obras de arte".
"Algunos de los regalos no aparecen registrados y su paradero es desconocido", asevera el informe.
Entre los objetos perdidos se encuentran una copia de una cabeza maya cedida por México, una escultura del fallecido artista abstracto estadounidense José de Rivera, un par de pinturas del artista chino Hsin-Yu y bosquejos de dos murales del brasileño Candido Portinari.
La incapacidad de localizar piezas que aparecen en los registros es motivo de "extrema preocupación", si se tiene en cuenta que la colección de la ONU cuenta con piezas de valor como mosaicos romanos o el tapiz del Guernica de Picasso que adorna la entrada al Consejo de Seguridad, según la auditoría.
Sus autores también destacan que, en otros casos, la obra de arte ni siquiera aparece en los archivos de los administradores de la organización y se sabe de su existencia porque figura en varios de libros de arte.
"El actual marco legal que regula la aceptación de regalos es insuficiente y Naciones Unidas carece de una política respeto a las obras de arte", apunta la auditoría.
Considera que esa circunstancias llevan a que "se depende demasiado de la buena memoria de algunos miembros del personal de la ONU" para conocer el estado de la colección.
La organización multilateral inició oficialmente el año pasado las obras de renovación de su sede, aunque la parte sustancial empezará hasta octubre próximo.
El proyecto tiene como meta modernizar en los próximos cinco años, y a un costo de 1.900 millones de dólares, las anticuadas instalaciones del organismo, que no han sido prácticamente renovadas desde su construcción en los años cincuenta.
Lo siento, sólo los miembros del Club Kukumbar pueden realizar comentarios.
Comentarios