La novela, que llega a España tras lograr ser un éxito de ventas en Francia, narra la investigación de una agente del FBI con poderes extra-sensoriales para hallar un escrito desaparecido en la época medieval que contiene un secreto sobre la verdadera muerte de Jesucristo. Cuenta con la ayuda de un sacerdote jesuita con poderes de exorcista, junto al cual recorren Estados Unidos, América Latina y las cámaras secretas del Vaticano. La comparación con 'El Código Da Vinci' es inevitable. "Hace unos tres años, en una cena en Roma, estaba hablando con un amigo del Vaticano sobre 'El Código da Vinci' y él me contó una historia sobre unos manuscritos ocultos de la cristiandad, sobre la cual parecía que Brown no había oído hablar. La historia me interesó muchísimo y me sirvió para escribir el libro", explica.
El autor ha trabajado como consultor internacional de inteligencia económica, profesión que le ha llevado a relacionarse con el Vaticano y a interesarse por la historia de las religiones, elementos que ha utilizado para construir una historia que se desarrolla entre la Edad Media, el siglo XIX y la actualidad, y gira alrededor de informaciones ocultas por la Iglesia católica. "El libro no dice que la Iglesia haya mentido sino que hay grandes paradojas: al principio de la Iglesia hubo que definir lo que era verdad y lo que era mentira y luego, con el tiempo, se ha visto que no todo lo que se ha dicho que era verdad era así, ni todo lo que era falso era realmente falso. Pero no es que se haya mentido ni que haya grandes complots en la Iglesia, no es un libro contra la iglesia, sino sobre la Iglesia".
La primera escena de 'El evangelio del mal' describe la agónica muerte de una monja que se autocondena a morir emparedada en la Edad Media para evitar que los manuscritos prohibidos caigan en manos del enviado del diablo. A ésta escena, le siguen otras todavía más crueles y de una violencia extrema con las que el autor busca la identificación del lector. "Es el mal absoluto el que aparece en la novela, Caleb, pero sobretodo es muy importante el personaje de la médium que lo siente todo diez veces más que una persona normal. Y he intentado transmitir esa sensación. Por ejemplo, en la escena en que ella despierta y ve que la están crucificando, el lector tiene que convertirse en la médium y vivirlo en persona. Si no, la novela no llega a sus objetivos".
Adaptación 'gore'
La obra ha supuesto un éxito editorial en Francia, donde ha contado con el beneplácito tanto de crítica como de público y ha recibido el premio Maison de la Presse 2007, prestigioso galardón concedido por el gremio de libreros del país que destaca los mejores libros de ficción y no ficción publicados durante el año en lengua francesa. Aunque algunas críticas comparan el ritmo trepidante de la narración con un guión de Hollywood, Graham no quiere oír hablar de adaptaciones cinematográficas. "He tenido un par de propuestas para convertir el libro en una película, pero no me han interesado porque pretendían centrar la propuesta en la crueldad, hacer una película 'gore'. Si sólo es eso, no me interesa. Si tratan el tema de la investigación, sí, pero si es solo sangre, no. En realidad, 'El evangelio del mal' es un libro de amor."
Mientras espera otra propuesta, Graham se dedica disfrutar de su éxito, a la vez que se encuentra inmerso en el proyecto de su próxima novela, que reconoce afrontar "con el mismo miedo que la primera, pensando si gustará o no al lector, si transmitirá lo que pretendo, porque sobre todo, hay que trabajar para él". Aunque en su próximo libro, el escritor recuperará el personaje de Marie Parks, la médium que se introduce en la mente de los criminales, asegura que no supondrá una continuación de su primera obra. "Todo lo que podía y tenía que decir del Vaticano ya lo he dicho".

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