Unas 15.000 personas según cálculos de la policía de Bayreuth se congregaron esta noche frente a la pantalla de 90 metros cuadrados dispuesta por Siemens, una de las empresas patrocinadoras del Festival, en un parque público para seguir en directo y gratis la representación de la ópera del día, "Los maestros cantores de Nuremberg", de Richard Wagner.
Otras 10.000 personas accedieron, también por primera vez, vía internet, aunque previo pago de 49 euros, a la representación de esta ópera, con la que la biznieta del compositor y aspirante a la dirección del Festival, Katharina Wagner, debutó el año pasado en Bayreuth como realizadora.
Un deseo del compositor cumplido, una consideración para con los habitantes de Bayreuth, sin privilegios en la "verde colina" y una ganga para los wagnerianos repartidos por el mundo, pues la lista de espera para conseguir una entrada puede ser de hasta de siete años, los precios en reventa se disparan hasta los 3.000 euros y, además, no hay que afrontar gastos de desplazamientos y hotel.
La idea de entreabrir las puertas del exclusivo festival, al que asiste la canciller alemana, Angela Merkel, a título privado, partió de Katharina y el hecho de que la producción elegida para esta popularización del Festival fuera la suya permitió llevarla a cabo sin grandes obstáculos y negociación de derechos.
"Creo que el pueblo de Bayreuth y los muchos wagnerianos que hay en el mundo se merecen esto", declaró Katharina en la presentación a la prensa de esta iniciativa, no del todo altruista.
La empresa organizadora del "public viewing" en el parque de Bayreuth y de la transmisión vía internet es "BF Medien", fundada recientemente por ella, con la intención, entre otras, de grabar y comercializar en DVD producciones del festival de Bayreuth.
Esa actividad la inició en los años setenta la firma Unitel, del magnate de la comunicación Kirch con la comercialización, entre otras, del el Anillo del Nibelungo, de Patrice Chereau.
Según el semanario "Focus", el responsable de Unitel, Jan Mojto, quiso restablecer el contacto con Bayreuth, pero Katharina, que intenta reforzar sus posiciones frente a otros miembros del clan Wagner de cara a la inminente sucesión de su padre, Wolfgang Wagner, de 89 años, en la dirección del festival, no reaccionó.
Mojto producirá en cambio el Anillo del grupo de teatro español La Fura dels Baus, en el Palau de las Arts de Valencia.
La representación hoy de "Los maestros cantores de Nuremberg" era el "segundo estreno" de esta 97 edición, lo que en el argot del festival significa una segunda oportunidad para realizar ajustes en la producción estrenada el año anterior.
Katharina apenas realizó cambios y los que efectuó no sirvieron para convertir el medio fracaso del pasado año en medio éxito este.
Su "Meistersinger von Nürnberg" fueron incluso más abucheados que la edición anterior, golpe que Katharina encajó hoy con dificultad pues sabe que el verdadero examen en Bayreuth se pasa en el "segundo estreno", al que asisten wagnerianos genuinos y no los famosos y personalidades de rigor en una jornada de inauguración rodeada de cámaras de televisión y fotógrafos de revistas de moda.
Aunque el atuendo sigue siendo de gala, el público que asistió a la representación no tuvo reparos en silbar a Katharina y mostrar sus descontento con gritos como "vete a tu casa" o "vergüenza debería darle a una Wagner tratar de esa manera a Wagner".
Katharina planteó la obra como una lucha entre las corrientes de las artes y las letras, sobre la resistencia de los clásicos a las nuevas tendencias y la conversión de estas en clásicos.
La trama arranca en una escuela donde los alumnos uniformados caminan a paso militar y los maestros actúan con un jerarquía que no ridiculiza, continúa con algún desnudo integral, cabezudos con penes erectos manoseándose entre ellos, y termina con dos esculturas de dimensiones y corte típicas del nacionalsocialismo.
En el parque de Bayreuth, la reacción fue más diversa y tras casi ocho horas frente al televisor gigante aunque más cómodos de atuendo y cestas con comida y bebida al alcance de la mano, lo que se oía no era "vete a casa" sino "ya nos podemos ir a casa".
El festival, que concluirá el 28 de agosto, continuará con la reposición del Anillo de los Nibelungos, firmado por el dramaturgo alemán Tankred Dorst, bajo la dirección musical de Christian Thielemann.

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